ARTÍCULOS / VENTANAS

Son los dos sistemas que más nos piden para casas y hoteles. Los dos funcionan bien en madera maciza, pero resuelven cosas distintas, y conviene elegir según el vano y el uso de cada cuarto.

La oscilobatiente

Abre de dos maneras con la misma manija: gira de lado para ventilar a fondo o limpiar el vidrio, o se inclina unos centímetros desde arriba para ventilar con la ventana casi cerrada. Su herraje cierra en varios puntos alrededor de la hoja y la aprieta contra los empaques del marco, por eso es la que mejor sella.

La corrediza

Sus hojas corren sobre un riel, una frente a la otra. No ocupan espacio al abrir y permiten vanos anchos y ventanales. Sella con empaques y felpas a lo largo del riel; bien hecha cierra bien, aunque no aprieta la hoja como una oscilobatiente.

Cómo decidir

  • Si lo principal es aislar del frío, del calor o del ruido: oscilobatiente.
  • Si la hoja no puede invadir el cuarto, por un mueble, una cama o una cortina: corrediza.
  • Para ventilar de noche o con lluvia ligera sin abrir del todo: oscilobatiente en posición inclinada.
  • Para vanos muy anchos o abrir hacia una terraza: corrediza, o levanta y corre si las hojas son grandes.
  • Para limpiar el vidrio por fuera desde adentro, en pisos altos: oscilobatiente.

Un punto medio: la levanta y corre

Cuando el vano es grande y también se busca sellar bien, conviene la levanta y corre: al girar la manija, la hoja se levanta unos milímetros para deslizarse y, al cerrar, baja y se asienta sobre sus sellos. Es la que fabricamos en tzalam para el Estudio Iturbide, en la Ciudad de México.

Las tres pueden llevar doble o triple vidrio. En una misma casa es común combinarlas: oscilobatientes en recámaras y baños, corredizas o levanta y corre hacia la terraza.